Diciembre siempre trae consigo una de las noticias económicas más esperadas: el aumento del salario mínimo, que para este 2026 se fijó con un incremento del 23%, situándose cerca de los $1.750.000. Más allá del beneficio para los ingresos de los hogares, este dato es la brújula que actualiza el sector inmobiliario.
¿Por qué se actualizan los precios? Es importante recordar que la Vivienda de Interés Social (VIS) no tiene un precio estático en pesos, sino que se calcula en salarios mínimos (135 o 150 SMMLV). Por eso, al subir el salario, el valor comercial de los inmuebles se ajusta proporcionalmente. Lejos de ser algo negativo, esto garantiza que los proyectos mantengan su viabilidad financiera y calidad constructiva frente a los costos de inflación.
Una inversión que se valoriza: Para quienes ya compraron, este ajuste significa que su patrimonio nominalmente ya vale más. Para quienes están por comprar, el nuevo salario mejora su capacidad de crédito. Diciembre nos deja un panorama con reglas claras para iniciar el 2026: un mercado que se actualiza para seguir siendo el motor de la economía y el patrimonio de las familias.
